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Dra Gea

Médico geriatra en Almería




Sobre las sujeciones en el paciente anciano

  • Hoy por hoy, no existe evidencia científica que justifique el uso de sujeciones.

  • Es más, sí se ha demostrado que su uso provoca lesiones mas frecuentes y de mayor gravedad que su no uso.

  • Abandonemos las imágenes de centros residenciales con personas “atadas” o con cinturones colgando de las camas y sillones.

  • Hay que asumir que “el riesgo de vivir en libertad y dignidad”.

Las sujeciones no son algo reciente. Han existido, desgraciadamente, desde siempre en distintas culturas, en distintas circunstancias…., y a la vez que el mundo fue evolucionando, se ha ido minimizando su uso e incluso desapareciendo en algunos ámbitos, y es en los centros geriátricos donde se esta librando la batalla de su no uso, debiendo hacerlo extensible también para aquellos pacientes que están en centros de día o en su domicilio. A través de sociedades como la Sociedad Española de Geriatria, junto con otras instituciones y centros de personas mayores, se esta haciendo hincapié en este tema y esta información debe llegar tanto a profesionales como a familiares y cuidadores.

La libertad, la dignidad, la autonomía, la autoestima y el bienestar personal son conceptos que debemos aplicar, no solo en leyes, estatutos y demás documentos, se deben emplear en el día a día, y tiene que ser tarea tanto de profesionales dedicados al cuidado de los ancianos como de familiares y otros cuidadores. Hoy por hoy, no existe evidencia científica que justifique el uso de sujeciones. Es más, sí se ha demostrado que su uso provoca lesiones mas frecuentes y de mayor gravedad que su no uso. Hay que asumir que los pacientes se pueden caer, que se pueden hacer daño al manipular algún objeto, que pueden cambiar las cosas de sitio…, hay que asumir que “el riesgo de vivir en libertad y dignidad” (como se cita en el Documento de Consenso sobre Sujeciones Mecánicas y Farmacológicas de la SEGG) , a veces, nos puede lesionar y no por eso vivimos restringidos, no vivimos sujetos. En pacientes con patologías que afecten a su capacidad funcional y cognitiva también debemos dejarlos vivir con libertad y dignidad.

Para poder llevar a cabo este objetivo, se debe hacer una actuación multidisciplinar e integrada así como saber de como disponer de los recursos que en centros residenciales, centros de día o en propio domicilio se tiene. Para esto, se han llevado a cabo guías de practica clínica de prevención y eliminación de sujeciones así como implantación de medidas ambientales y organizativas, formación, motivación e implicación de profesionales y campañas de formación e información para trabajadores, usuarios, familiares, cuidadores y sociedad en general.

En la practica clínica, escuchamos las cuestiones y preocupaciones de los familiares y cuidadores en relación con este tema y damos respuesta a sus inquietudes, a sus dudas y orientamos acerca de las alternativas que se pueden llevar acabo para evitar las sujeciones. Pero, tal como hemos referido anteriormente, hay que asumir riesgos con el no uso, los cuales serán menores que el uso de sujeción. Abandonemos las imágenes de cetros residenciales con personas “atadas” o con cinturones colgando de las camas y sillones. Acojamos la nueva visión de centros libres de sujeciones.

Para terminar, citamos al escultor Eduardo Chillida (San Sebastián, 1924-2002) con una frase que se relaciona con este articulo :

“ Un hombre tiene que tener siempre el nivel de la dignidad por encima del nivel del miedo”